Hola a todos!
Espero que estéis teniendo un excelente día. Me gustaría compartir una situación personal y agradecería mucho vuestros consejos, ya sea desde la experiencia o simplemente desde vuestras creencias.
Os pongo en contexto, tengo 25 años y actualmente estoy realizando las prácticas del ciclo superior de DAW en programación. Sinceramente, no estoy muy entusiasmado, ya que son en remoto, sin mucha interacción con la empresa, y los proyectos que me asignan no me permiten aprender tanto como esperaba. A pesar de que no me ofrecen una posibilidad de cambio tampoco es que me venga completamente a bajo, me estoy esforzando al máximo para hacer un buen trabajo y poder terminar las prácticas de la mejor manera, independientemente de si me quedo o no.
Sin embargo, la idea de entrar en el ejército siempre vuelve. Desde finales de 2020 he tenido esta inquietud, algunas veces como un pensamiento pasajero y otras como algo que me hace replantearme mi camino. El año pasado me lo llegué a plantear de una manera seria y ahora otra vez me encuentro dándole vueltas.
Lo que me frena, siendo sincero, es el miedo. No solo el miedo a entrar en el ejército, sino también el de perder oportunidades en el mundo laboral civil. Me surgen preguntas como: ¿Qué pasa si entro y descubro que no es para mí? Y por otro lado, ¿Qué pasa si realmente es lo mío y pierdo la oportunidad de haber entrado antes y llega a ser tarde?
Quizás estoy idealizando un poco la vida militar. Me atrae la idea de formar parte de algo más grande, de trabajar en un entorno estructurado y con valores de unidad, estando en áreas de tecnología o inclusive en oficinas pero sabiendo que puedo desempeñar trabajos de tecnológicos, o si existiera, de programación. Sin embargo, tengo entendido que los puestos en informática dentro del ejército son algo limitados ¿no?.
¿Qué me recomendaríais? ¿Debería lanzarme a la piscina o hay algo que debería considerar antes de tomar la decisión? Agradezco cualquier consejo que podáis darme, lo meditaré bien para tomar una decisión cuando termine las prácticas.
¡Gracias de antemano!
Espero que estéis teniendo un excelente día. Me gustaría compartir una situación personal y agradecería mucho vuestros consejos, ya sea desde la experiencia o simplemente desde vuestras creencias.
Os pongo en contexto, tengo 25 años y actualmente estoy realizando las prácticas del ciclo superior de DAW en programación. Sinceramente, no estoy muy entusiasmado, ya que son en remoto, sin mucha interacción con la empresa, y los proyectos que me asignan no me permiten aprender tanto como esperaba. A pesar de que no me ofrecen una posibilidad de cambio tampoco es que me venga completamente a bajo, me estoy esforzando al máximo para hacer un buen trabajo y poder terminar las prácticas de la mejor manera, independientemente de si me quedo o no.
Sin embargo, la idea de entrar en el ejército siempre vuelve. Desde finales de 2020 he tenido esta inquietud, algunas veces como un pensamiento pasajero y otras como algo que me hace replantearme mi camino. El año pasado me lo llegué a plantear de una manera seria y ahora otra vez me encuentro dándole vueltas.
Lo que me frena, siendo sincero, es el miedo. No solo el miedo a entrar en el ejército, sino también el de perder oportunidades en el mundo laboral civil. Me surgen preguntas como: ¿Qué pasa si entro y descubro que no es para mí? Y por otro lado, ¿Qué pasa si realmente es lo mío y pierdo la oportunidad de haber entrado antes y llega a ser tarde?
Quizás estoy idealizando un poco la vida militar. Me atrae la idea de formar parte de algo más grande, de trabajar en un entorno estructurado y con valores de unidad, estando en áreas de tecnología o inclusive en oficinas pero sabiendo que puedo desempeñar trabajos de tecnológicos, o si existiera, de programación. Sin embargo, tengo entendido que los puestos en informática dentro del ejército son algo limitados ¿no?.
¿Qué me recomendaríais? ¿Debería lanzarme a la piscina o hay algo que debería considerar antes de tomar la decisión? Agradezco cualquier consejo que podáis darme, lo meditaré bien para tomar una decisión cuando termine las prácticas.
¡Gracias de antemano!



