CARTAGENA DE INDIAS
Publicado: Lun, 21 Ago 2023, 18:07
Se trata de una de las batallas más importantes de la historia de España, se libró en Cartagena de Indias contra los ingleses y tuvo como héroe a Blas de Lezo, gracias a esta batalla se conservó la ciudad más importante del Caribe, donde llegaban todas las mercancías del comercio entre España y las Indias, incluyendo los tesoros extraídos de las minas cercanas.
Para poner un poco en contexto, España se encontraba en claro declive, que aunque hasta el Tratado de Utrecht conservaba casi todos los territorios, lejos quedaba ese imperio temido por todo el mundo. Debido a esto, las demás potencias europeas amenazaban cada vez más los territorios en América, ya que como es lógico, querían su parte del continente. En el tratado de Utrecht, España perdía su hegemonía en Europa, pero ¿cómo se llego a este punto? Estamos a principios del siglo XVIII, en 1701, Carlos II (último Rey Habsburgo) muere sin descendencia, algo que la corona británica y francesa ven como una oportunidad de meter la cabeza en el trono español, la mayor potencia hasta entonces. Esta situación provoca una guerra civil con intereses internacionales, la llamada Guerra de Sucesión, que enfrentaba a los borbónicos (apoyando a Felipe de Anjou) y a los partidarios del Archiduque Carlos de Austria. Esta guerra finaliza con el Tratado de Utrecht en 1713, donde se reparten los territorios de Carlos II. Felipe de Anjou, ahora Felipe V, se convierte en el nuevo rey de España, y el Archiduque Carlos de Austria, pasaría a ser el nuevo emperador Carlos VI del Sacro Imperio Romano Germánico. ¿Qué territorios nos quedaban a nosotros? Felipe V conservó el imperio en ultramar (toda la zona de Nueva España y el Virreinato de Nueva Granada), pero cedió al nuevo emperador territorios importantes como Sicilia, el Milanesado, Gibraltar, Menorca, Países Bajos, Nápoles, Milán y Cerdeña.
Vamos a la batalla: los ingleses, viendo el declive del imperio español, querían aumentar sus territorios en el Golfo de México y el Mar Caribe. Esta era una zona de mucha tensión, ya que los problemas de piratería afectaban a españoles e ingleses por igual. En 1738, un guardacostas español al mando del Capitán Juan de León Fandiño apresó a un capitán contrabandista británico, y como castigo le cortó una oreja mientras le decía: “ve y dile a tu rey que lo mismo le haré si a lo mismo se atreve”. En Noviembre de 1739, el almirante inglés Edward Vernon atacó la ciudad de Portobelo sin casi resistencia española. Vernon, que ganaba popularidad en Gran bretaña, decidió dar un golpe decisivo, reunió 186 buques con 27.000 hombres y fue directo a Cartagena. El Virrey de Nueva Granada, Sebastián de Eslava, tomó el mando de la defensa y puso a Blas de Lezo como su subordinado, disponían de 3600 hombres y seis buques. *¿Quién era Blas de Lezo? Un almirante español que había luchado en la Guerra de Sucesión Española y en diversos conflictos marítimos, perdió una pierna en Gibraltar, un ojo en Tolón y un brazo en Barcelona, con la casualidad de que las tres heridas fueron contra los ingleses. El 13 de Marzo de 1741, empieza la batalla con los bombardeos de Vernon sobre las fortalezas defensivas, que sin cesar el fuego durante 16 días, consiguió entrar en la bahía mientras los españoles se atrincheraban en la fortaleza de San Felipe. Vernon ordenó bombardear San Felipe, donde solo quedaban 600 hombres bajo el mando de Lezo. El almirante inglés decide rodear la fortaleza y atacar la retaguardia, para ello debían atravesar la selva, donde los ingleses contrajeron la malaria, perdieron cientos de hombres y vieron como la moral de los soldados cada vez era más baja. Atacaron la retaguardia, una estrecha rampa que Lezo consiguió defender con 300 hombres, causando 1500 bajas. Vernon se puso nervioso, ya que había confiado mucho en la victoria, tanto que había mandado a Inglaterra la noticia de la derrota española. El 19 de Abril, avanzaron hasta las murallas con todos los recursos que le quedaban, Blas de Lezo ordenó cavar un foso alrededor de las murallas, por lo que las escaleras de los ingleses no eran lo suficientemente altas para escalar los muros, por lo que el ejército inglés se quedó sin saber que hacer mientras las tropas españolas se lanzaban sobre ellos. Finalmente, Vernon mandó replegarse hasta los barcos, y mantuvo el fuego de cañones durante 30 días más ya que no aceptaba la derrota, pero la escasez de provisiones y la baja moral de la tropa hicieron que el Alto Mando Británico ordenara la retirada. El 20 de Mayo salieron las últimas naves hacía Inglaterra, tuvieron que quemar cinco de ellas por falta de tripulación.
Las consecuencias: la batalla acabó con unas 10.000 bajas y 7500 heridos en el ejército inglés. España consiguió mantener sus territorios y prolongar su supremacía militar en América durante cerca de un siglo más. La humillación en Inglaterra había sido enorme, tras la carta enviada por Vernon anunciando la victoria, se habían fabricado medallas conmemorativas donde se grabó a Blas de Lezo arrodillado frente a Vernon, estas medallas se habían enviado a España para burlarse de los españoles antes de saber de la retirada de Vernon. Jorge II (Rey de Inglaterra) prohibió hablar de esta batalla y que se escribiese sobre ella.
Después de la retirada de las tropas inglesas, Vernon envió un mensaje a Lezo donde decía que se retiraba para reunir refuerzos y volver pronto a Cartagena, por lo que Lezo respondió: “Para venir a Cartagena es necesario que el Rey de Inglaterra construya otra escuadra mayor, porque esta sólo ha quedado para conducir carbón de Irlanda a Londres”.
Para poner un poco en contexto, España se encontraba en claro declive, que aunque hasta el Tratado de Utrecht conservaba casi todos los territorios, lejos quedaba ese imperio temido por todo el mundo. Debido a esto, las demás potencias europeas amenazaban cada vez más los territorios en América, ya que como es lógico, querían su parte del continente. En el tratado de Utrecht, España perdía su hegemonía en Europa, pero ¿cómo se llego a este punto? Estamos a principios del siglo XVIII, en 1701, Carlos II (último Rey Habsburgo) muere sin descendencia, algo que la corona británica y francesa ven como una oportunidad de meter la cabeza en el trono español, la mayor potencia hasta entonces. Esta situación provoca una guerra civil con intereses internacionales, la llamada Guerra de Sucesión, que enfrentaba a los borbónicos (apoyando a Felipe de Anjou) y a los partidarios del Archiduque Carlos de Austria. Esta guerra finaliza con el Tratado de Utrecht en 1713, donde se reparten los territorios de Carlos II. Felipe de Anjou, ahora Felipe V, se convierte en el nuevo rey de España, y el Archiduque Carlos de Austria, pasaría a ser el nuevo emperador Carlos VI del Sacro Imperio Romano Germánico. ¿Qué territorios nos quedaban a nosotros? Felipe V conservó el imperio en ultramar (toda la zona de Nueva España y el Virreinato de Nueva Granada), pero cedió al nuevo emperador territorios importantes como Sicilia, el Milanesado, Gibraltar, Menorca, Países Bajos, Nápoles, Milán y Cerdeña.
Vamos a la batalla: los ingleses, viendo el declive del imperio español, querían aumentar sus territorios en el Golfo de México y el Mar Caribe. Esta era una zona de mucha tensión, ya que los problemas de piratería afectaban a españoles e ingleses por igual. En 1738, un guardacostas español al mando del Capitán Juan de León Fandiño apresó a un capitán contrabandista británico, y como castigo le cortó una oreja mientras le decía: “ve y dile a tu rey que lo mismo le haré si a lo mismo se atreve”. En Noviembre de 1739, el almirante inglés Edward Vernon atacó la ciudad de Portobelo sin casi resistencia española. Vernon, que ganaba popularidad en Gran bretaña, decidió dar un golpe decisivo, reunió 186 buques con 27.000 hombres y fue directo a Cartagena. El Virrey de Nueva Granada, Sebastián de Eslava, tomó el mando de la defensa y puso a Blas de Lezo como su subordinado, disponían de 3600 hombres y seis buques. *¿Quién era Blas de Lezo? Un almirante español que había luchado en la Guerra de Sucesión Española y en diversos conflictos marítimos, perdió una pierna en Gibraltar, un ojo en Tolón y un brazo en Barcelona, con la casualidad de que las tres heridas fueron contra los ingleses. El 13 de Marzo de 1741, empieza la batalla con los bombardeos de Vernon sobre las fortalezas defensivas, que sin cesar el fuego durante 16 días, consiguió entrar en la bahía mientras los españoles se atrincheraban en la fortaleza de San Felipe. Vernon ordenó bombardear San Felipe, donde solo quedaban 600 hombres bajo el mando de Lezo. El almirante inglés decide rodear la fortaleza y atacar la retaguardia, para ello debían atravesar la selva, donde los ingleses contrajeron la malaria, perdieron cientos de hombres y vieron como la moral de los soldados cada vez era más baja. Atacaron la retaguardia, una estrecha rampa que Lezo consiguió defender con 300 hombres, causando 1500 bajas. Vernon se puso nervioso, ya que había confiado mucho en la victoria, tanto que había mandado a Inglaterra la noticia de la derrota española. El 19 de Abril, avanzaron hasta las murallas con todos los recursos que le quedaban, Blas de Lezo ordenó cavar un foso alrededor de las murallas, por lo que las escaleras de los ingleses no eran lo suficientemente altas para escalar los muros, por lo que el ejército inglés se quedó sin saber que hacer mientras las tropas españolas se lanzaban sobre ellos. Finalmente, Vernon mandó replegarse hasta los barcos, y mantuvo el fuego de cañones durante 30 días más ya que no aceptaba la derrota, pero la escasez de provisiones y la baja moral de la tropa hicieron que el Alto Mando Británico ordenara la retirada. El 20 de Mayo salieron las últimas naves hacía Inglaterra, tuvieron que quemar cinco de ellas por falta de tripulación.
Las consecuencias: la batalla acabó con unas 10.000 bajas y 7500 heridos en el ejército inglés. España consiguió mantener sus territorios y prolongar su supremacía militar en América durante cerca de un siglo más. La humillación en Inglaterra había sido enorme, tras la carta enviada por Vernon anunciando la victoria, se habían fabricado medallas conmemorativas donde se grabó a Blas de Lezo arrodillado frente a Vernon, estas medallas se habían enviado a España para burlarse de los españoles antes de saber de la retirada de Vernon. Jorge II (Rey de Inglaterra) prohibió hablar de esta batalla y que se escribiese sobre ella.
Después de la retirada de las tropas inglesas, Vernon envió un mensaje a Lezo donde decía que se retiraba para reunir refuerzos y volver pronto a Cartagena, por lo que Lezo respondió: “Para venir a Cartagena es necesario que el Rey de Inglaterra construya otra escuadra mayor, porque esta sólo ha quedado para conducir carbón de Irlanda a Londres”.


