Buenos días, compañeros.
Hoy vengo a contar mi experiencia, al mínimo detalle, de la 2ª fase de la oposición a MTM que viví en Murcia el pasado 6 de octubre de 2025.
Para comenzar, he de recalcar que realmente yo estaba citado el día 26 de septiembre, habiendo sido avisado con antelación el 25 de julio por e-mail. Sin embargo, el 18 de septiembre ,a tan solo ocho días, se me informó de que mi citación se había cambiado al día 6 (como dato para los más curiosos, hice las pruebas de la 1ª fase el 17 de julio).
El día 6 también fui convocado a la misma hora, a las 10:45 h de la mañana. Como no resido en Murcia, me hospedé en un hotel que está a menos de 30 metros de la Delegación: el hotel 7 Coronas. La estancia fue cómoda y me permitió despreocuparme de llegar tarde. Antes de entrar, di una vuelta a la manzana para ir calentando un poco las piernas y no llegar tan frío a las físicas. Esperé fuera y, justo a la hora indicada, nos llamaron. Una chica nos dijo: “Denme sus DNI y apaguen sus móviles”. Después de eso, igual que en la 1ª fase, pasamos por un detector de metales y se nos dio un identificador que debíamos llevar siempre colgado. Pasamos a la sala de espera, donde nos entregaron varios papeles médicos y el bote para orinar. Mientras esperábamos nuestro turno, pude ver cómo en el claustro estaban calentando los aspirantes que iban a realizar las pruebas físicas. Justo a la derecha de nuestra sala de espera estaba el acceso para la carrera de ida y vuelta. Finalmente, nos llamaron para orinar. Subimos unas escaleras, llegamos a la primera planta y entramos a unos baños donde se nos indicó: “Dejad la puerta abierta, rellenad el bote y después lavaos las manos”. No sé si nuestra Delegación fue la única, pero no se nos puso a mirar ningún hombre mientras orinábamos.
El día 6 también fui convocado a la misma hora, a las 10:45 h de la mañana. Como no resido en Murcia, me hospedé en un hotel que está a menos de 30 metros de la Delegación: el hotel 7 Coronas. La estancia fue cómoda y me permitió despreocuparme de llegar tarde. Antes de entrar, di una vuelta a la manzana para ir calentando un poco las piernas y no llegar tan frío a las físicas. Esperé fuera y, justo a la hora indicada, nos llamaron. Una chica nos dijo: “Denme sus DNI y apaguen sus móviles”. Después de eso, igual que en la 1ª fase, pasamos por un detector de metales y se nos dio un identificador que debíamos llevar siempre colgado. Pasamos a la sala de espera, donde nos entregaron varios papeles médicos y el bote para orinar. Mientras esperábamos nuestro turno, pude ver cómo en el claustro estaban calentando los aspirantes que iban a realizar las pruebas físicas. Justo a la derecha de nuestra sala de espera estaba el acceso para la carrera de ida y vuelta. Finalmente, nos llamaron para orinar. Subimos unas escaleras, llegamos a la primera planta y entramos a unos baños donde se nos indicó: “Dejad la puerta abierta, rellenad el bote y después lavaos las manos”. No sé si nuestra Delegación fue la única, pero no se nos puso a mirar ningún hombre mientras orinábamos.
Una vez con la muestra de orina, bajamos y esperamos unos minutos más antes de realizar el test de personalidad, que fue en la misma sala donde hicimos las pruebas teóricas de la 1ª fase. No recuerdo exactamente cuánto tardamos, pero terminamos casi todos al mismo tiempo. Posteriormente, esperamos a ser llamados para la revisión médica. En mi turno, nada más entrar a la salita me pusieron la lámina para detectar el daltonismo. Luego me pesaron, me midieron y me comprobaron la vista con ambos ojos. Al tener todo correcto, me firmaron los papeles que nos habían dado junto con el bote y nos indicaron que ya podíamos empezar a calentar (aproximadamente serían las 12:00 h). Pregunté si podía cambiarme, ya que llevaba pantalón largo, y me dijeron que no había ningún problema. Aproveché el momento para comerme una galleta y reponer fuerzas, porque desde el desayuno empezaba a tener algo de hambre. Después de unos 8 o 9 minutos vino el examinador de las pruebas físicas y nos preguntó si el tiempo de calentamiento había sido suficiente o necesitábamos más. Yo personalmente ya estaba bien, pero como todos estábamos algo tímidos, nadie puso pegas y procedimos a comenzar.
Era un pasillo muy estrecho donde estaban pintadas las líneas para realizar la carrera de ida y vuelta (incluida la de los 2 metros previos). Allí se nos explicó dónde íbamos a realizar la prueba de salto de longitud, abdominales y flexiones, junto con sus respectivas normas. Todo fue bastante claro y el trato, perfecto. El salto se hace sobre una especie de colchoneta con las marcas requeridas. En los abdominales hay una “U” invertida anclada al suelo para colocar los pies. Para finalizar, nos llevaron a otro espacio para la carrera de ida y vuelta. Este pasillo también estaba acondicionado para correr ahí (de hecho, tenía techo), aunque estoy seguro de que dos personas corriendo en sentidos contrarios se molestarían un poco. Desde la sala de espera podíamos ver esa zona, separada en tres carriles con conos. Para no chocarnos con los brazos, nos colocaron de forma intercalada: el 1 y el 3 corrían en el mismo sentido, y el 2 en el contrario, lo que dejaba espacio libre entre nosotros. La superficie no era resbaladiza; si no me equivoco, juraría que era de cemento. Al acabar la prueba, solo tuvimos que esperar unos 10 minutos para que nos permitieran salir. Todo quedó resuelto y terminamos alrededor de las 13:00 h.
Aquí termina mi experiencia en la Subdelegación de Defensa de Murcia. Espero, compañeros, que os sirva de ayuda y… ¡mucho ánimo con la oposición!




