
Guerra de los Treinta Años (1618-1648) Inicio del pensamiento libre.
Se cuestionaría la divinidad de las monarquías. El protestantismo permitiría el libre pensamiento y desarrollo del conocimiento. El catolicismo perdería poder. Esto daría pie a la lustración y los avances tecnológicos y científicos.
Revolución Americana (1763-1783) Inicio de la independencia e igualdad social.
Gobierno de referencia en esa época siendo el país más democrático e igualitario del mundo. Influenciaría a colonias para independizarse demostrando que es posible. A su vez iniciaría la Revolución Francesa que dejaría la semilla de la democracia plantada en los países europeos para luego germinar a lo que somos hoy.
Revolución Francesa (1789-1799) Destrucción de las monarquías absolutas.
Demostraría que el pueblo puede encontrar su propia libertad, un autogobierno, crear sus propias leyes, vivir en un país más igualitario y con más libertades y movimiento de clases.
Primera Guerra mundial (1914-1918) Destrucción de los imperios absolutistas y coloniales.
Gobiernos democráticos en guerra contra los imperios absolutistas subyugadores de naciones menores, aprovechándose de los más débiles para hacer con más poder y recursos creando mucha desigualdad.
Segunda Guerra Mundial (1939-1945) Destrucción del totalitarismo.
Destrucción de las dictaduras nacionalistas, que parecidas a los imperios absolutistas, seguían doctrinas racistas, patriotismo como política, junto a control de masas tanto a los subyugados como a su propio pueblo.
«Si quieres la paz, prepara la guerra»



